Cuando el calor del verano empieza a dar una tregua en el Valle del Alberche y el sol se esconde tras las cumbres de Gredos, la capital de la provincia activa una de sus propuestas más exclusivas y sugerentes: los talleres gastronómicos «Experiencias en la Muralla». No se trata de una simple cena ni de una visita turística convencional; es la oportunidad de saborear la esencia de nuestra tierra desde lo alto del monumento militar mejor conservado de Europa.

Un torreón privado sobre la historia
Imagina la escena: las calles empedradas de Ávila empiezan a iluminarse abajo, el viento fresco de la meseta alivia el ambiente y tú te encuentras en lo alto de un lienzo de piedra del siglo XII, accediendo a zonas que cierran al público general al caer la tarde.
Cada sábado de julio y agosto de 2026, a las 21:00 h, un selecto y reducido grupo de viajeros se da cita en la histórica Casa de las Carnicerías para subir al adarve. Allí, cobijados en la solemnidad de uno de los torreones medievales, se disponen las mesas para dar comienzo a una velada donde el patrimonio y la alta gastronomía de proximidad se dan la mano.

Joyas de la despensa abulense-El maridaje
Guiados por sumilleres, enólogos y productores locales, los asistentes se sumergen en un viaje sensorial a través de los productos amparados por la marca de garantía de la provincia. Las catas están diseñadas para descubrir los contrastes y las raíces de la cocina abulense:
Vinos de Cebreros y el Alberche: Un protagonismo absoluto se lo llevan los vinos locales de la D.O.P. Cebreros. Podrás catar la elegancia de las garnachas finas de viñas viejas cultivadas en suelos de pizarra y granito y los frescos y aromáticos blancos de la variedad albillo real.
Quesos artesanales de Gredos: Desde los untuosos quesos de cabra curados con pimentón hasta variedades de pasta blanda, el maridaje explora la potencia de los lácteos de las sierras cercanas.
Cervezas artesanales y embutidos: La experiencia incluye la degustación de cervezas artesanas elaboradas en la provincia, que combinan a la perfección con finas lonchas de ibéricos locales y los tradicionales lomos embuchados.
El toque dulce: Ninguna velada en Ávila estaría completa sin un guiño a su repostería tradicional, reinterpretada para encajar con los vinos dulces o licores de la zona al final de la noche.
Porque es perfecto para los huéspedes del Mirador del Alberche en Navaluenga
Tras un día de naturaleza, chapuzones en el río o descanso en la casa rural El Mirador del Alberche, este plan es la excusa perfecta para hacer una escapada de tarde a la ciudad. Ávila se encuentra a un cómodo trayecto en coche desde el Valle del Alberche.
Llegar a la ciudad sobre las siete u ocho de la tarde te permitirá dar un paseo previo por la Plaza del Mercado Chico, y a las nueve de la noche, coronar el día en la muralla. Es una experiencia sumamente romántica para disfrutar en pareja o un regalo inolvidable si viajas con amigos amantes del buen comer.
Consejos para los huéspedes de la Fontana de Gredos en Navaluenga
Reserva con mucha antelación: Al celebrarse en un espacio monumental tan delimitado como un torreón, las plazas por sesión son muy estrictas y limitadas. Las entradas se gestionan a través de los canales oficiales de Turismo de Ávila.
Lleva una chaqueta fina: Aunque en el Valle del Alberche las noches estivales sean magníficas, Ávila capital se sitúa a más de 1.100 metros de altitud. En lo alto de la muralla, al ponerse el sol, la brisa suele refrescar bastante. Regresa con el grupo para pegarte un baño en la piscina de la Fontana de Gredos y a dormir.
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